Rosetta Forner titula uno de sus libros la Maldición de Eva, y en realidad, no la menciona en todo el libro. Aunque el libro es original, e impolíticamente incorrecto, como la autora, que es una persona excepcional y muy brillante, podría quedarse a lo mejor, aunque menos que otros (violencia e ideología/filosofía de género), todavía en los síntomas, no en el origen de la enfermedad. Rosetta Forner, sostiene que las mujeres tienen una gran parte de responsabilidad en su problema, y por simplificarlo, que ni es un fracaso no tener churri, o churra(si una es lesbiana), que parece que puntúa más, y aunque quizá no lo llega a clarificar tanto, que el éxito profesional no es un reclamo más para adornarse como bien de valor para su adquisición por un macho de la especie, ni por supuesto, y esto sí se ve claramente en lo que escribe, que el camino de prostituta amateur para obtener el éxito profesional, no es ético y además perpetúa la situación o el problema.
Esto de la prostitución amateur parecerá obvio, pero la autora recibe muchos comentarios de machista por sostenerlo. (Ella se lo toma más o menos, como lo de ladran, luego cabalgamos). En una película francesa(A l’attaque) decían esta frase genial: “Dans le teatre, comme dans le sex, les vrais amateurs preferent les profs” que traducida es que en el teatro como en el sexo, los verdaderos aficionados prefieren a las profesionales. Sin entrar en la ironía de la frase, es una increíble falta de respeto a una misma el hacer de puta amateur para conseguir ascender en tu trabajo, aparte de competencia desleal con posibles compañeros o compañeras, y con las profesionales. A la gente le gusta más la situación de víctima y verdugo, en la que ellos no tienen responsabilidad. En realidad se están proyectando en el otro, y prefieren no tener responsabilidad sobre su vida. Pero uno es él, y su circunstancia, y si una se acuesta con su jefe, es ella la que decide acostarse, su jefe simplemente se aprovecha. El nível físico, nivela también los demás, están al mismo nivel. Esa película acababa con otra frase genial:”Los que no quieran soñar, que no sueñen”
La Maldición de Eva, que la autora centra más quizá en la idea(a rechazar, y que ella rechaza) del fracaso de una mujer si no es madre, creo que no se queda sólo ahí. Esto es lo que dice el Génesis, que se echa de menos en su libro, la frase roza el sadismo: “Desearás al hombre, él te dominará, y parirás con dolor” En principio, toda creación parece que lleva consigo un dolor, así que esa última frase es la que menos maldice de las tres. Son las otras dos, las que son/manifiestan el problema.
En cualquier caso, lo mejor para saber lo que pone la autora en el libro es leerlo directamente, aunque estos comentarios hasta ahora y los de abajo me parezcan valiosos . El enlace a su web está a la izda
Lo que yo quería sacar es la idea de la mujer como objeto cultural y el hombre como sujeto de la cultura. Los objetos culturales tienen valor en función del sujeto de la cultura, el hombre.Yo creo que estas frases intentan justificar el papel de la mujer como objeto, no como sujeto de la cultura. Este mito de Eva, como el de Pandora, podría justificar el intercambio de mujeres en el origen de la cultura, donde por primera vez puede, se da significado a algo, en este caso a alguien. El hombre es el sujeto de la cultura, tiene valor en sí mismo, pero la mujer sólo lo tiene en relación al hombre, en su condición de objeto. Vale en tanto quién la posee. Y el macho la exhibe como el que exhibe un yate, u otra de sus posesiones, como posesión, signo de poder. El mundo humano es un mundo cultural, siguiendo la interpretación de Heidegger, todas las cosas tienen un significado, que viene dado por su relación con como sirven para cumplir tareas en la vida del hombre, en su preocupación por su ser, un cuchillo es bueno si corta bien. Y ahí está su valor, en como sirven como objetos, uno no paga por un cuchillo romo. Y el papel de la mujer en el inicio de la cultura, es como objeto de cambio. El grupo de monos aumenta a base de buscar matrimonios con otros monos de otros grupos, así se forma una sociedad de machos no
hóstiles entre sí. Ese valor de la mujer como objeto de cambio, su degradación frente al sujeto cultural, el hombre, que se justifica en los mitos por ser causante de todos los dolores humanos, (que en realidad son los que dan sentido a la vida, casi más que sus opuestos), sigue hoy sobre ella, y mientras ella misma no se convenza de que su valor es independiente de quién la despose, de que no es un objeto, si no que es sujeto de su vida, será tremendamente vulnerable a situaciones de dominación, y de violencia. Cuando esto ocurra(la consideración de nuestro valor como seres humanos, independientemente de los objetos que poseamos, o con quien nos emparejemos), quizá con ello, venga la revalorización de lo que nos hace humanos, nuestra sombra, y dejemos de estar apoyados en el aire, donde uno, por definición, se apoya muy mal. Ya digo que el éxito profesional de un mujer será verdaderamente suyo, cuando ella lo considere suyo, cuando ella se vea como un sujeto cultural, no lo tenga como un reclamo para conseguir un churri más importante.El ser consciente de que nuestro valor viene de ser sujetos de nuestra vida, no de los objetos que poseamos también es una exigencia para los machos de la especie, aunque el sistema vive
de que la olvidemos.
Algunas mujeres intentan pasar/pasan en su supuesta liberación, por el camino que han andado los hombres(relacionándose con los hombres como si fuesen objetos), equivocándose y causando daño que otros habían causado antes. No les hace felices, pero lo intentan compensar con la ilusión supuesta de la liberación y el calor del rebaño. No hay nada más caliente y “familiar” que la mierda fresca del rebaño. Uno no puede hacer nada con ella, pero de momento calienta, y cuando se enfría, pues busca uno/a más.
La protección de las víctimas de violencia de género debe ser sólo una parte de la solución, lo ideal es hacer que las víctimas dejen de serlo, que ellas mismas sean conscientes de su valor y que no permitan vejaciones de ninguna clase
Soy muy consciente de que muchas mujeres lo son de su valor, pero voy a la idea digamos subyacente, la que hace por ejemplo que el hombre protagonista de las campañas de publicidad del Corte Inglés tenga más de 40, y la mujer casi siempre menos de 30, la idea de niña mona-mema. Y que las mujeres con campañas de publicidad así no dejen de comprar en el Corte Inglés, cuando ya no dependen de otros ingresos. La liberación es sólo económica
Un abrazo
PP
Esta idea de Heidegger de mundo cultural, y de cómo la relación del hombre con el mundo no es de conocimiento desinteresado, ni siquiera de percepción desinteresada, sino que el hombre se relaciona siempre con un mundo de significados, dados, en función de la relación con el mantenimiento de su vida, o su ser, está tomada de textos de Heidegger de Ser y Tiempo y su análisis por Javier San Martín en su análisis de la cultura